Ganas de huir de no verte ni la sombra, pensar que esto fue un sueño o una pesadilla que nunca apareciste, que nunca has existido. Ganas de tocarte, ganas de besarte, concidir contigo y amarrarte en un abrazo. De mirarte a los ojos y decirte bienvenido.
sábado, 8 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario